En este capítulo visitaremos las siguientes lecturas:
Ramos, María Eugenia. Una cierta nostalgia. Tegucigalpa: Editorial Guardabarranco, 2000. ISBN: 99926-12-08-8
Rodas, Jonatan. Itinerarios bestiales: cuentos cortos sobre animales urbanos. Guatemala: Parutz’ editores, 2022. ISBN: 978-99939-0-795-4.
Vanegas, Georgina. Él. San Salvador: Ojo de cuervo Editorial, 2023. ISBN: 978-99983-960-3-6.
Tzoc, Manuel. Constante huida. Guatemala: Catafixia, 2016. ISBN: 978-9929-591-37-0.
Halfon, Eduardo.Biblioteca bizarra. Zaragoza: Jeckyll & Jill, 2018. ISBN: 978-84-945940-7-6.
Los museos de arte contemporáneo implican una serie de expectativas sujetas a la interpretación o a la voz propia de los artistas que dan forma a sus ideas, desde sus propios significados y simbologías. Desde la museografía inmersiva y discursiva, se crean espacios para promover la negociación y el debate, polarizando y politizando el espacio e invitando a la discusión y al análisis. Y desde el territorio inmersivo, creando una narrativa desde la experiencia afectiva, sensorial y emocional. Las nuevas narrativas inclusivas e interactivas de los museos de arte contemporáneo nos invitan a explorar con lo que se aprecia en sus diferentes salas, aunque posiblemente nos resulten extrañas o incomprendidas. Y el MCA, the Museum of Contemporary Art de Chicago no es la excepción. Fundado en 1967, el MCA se erige como un faro luminoso en el panorama artístico mundial, destacando la innovación y la creatividad en el ámbito de las artes visuales contemporáneas.
Ante los tiempos recios que la población migrante centroamericana está viviendo con la nueva administración en Estados Unidos, y fieles a nuestra pasión por la simbiosis entre arte y literatura, deseamos hibridar este paseo literario inspirado en esta ocasión por el fondo artístico del imponente MCA, Museum of Contemporary Art de Chicago bajo la mirada de la traviesa literatura centroamericana, tendiendo un puente que une los mundos literarios y artísticos, y abriendo una ventana de entendimiento y convivencia en la polarizada realidad estadounidense, desde nuestra sentida debilidad por las diferentes expresiones del arte moderno.
En obras de su primer período cubano, Wilfredo Lam se distinguió de otros artistas cubanos de vanguardia al inventar nuevos motivos. En su composición, Anamu, introdujo una rica vegetación en forma de hojas a ambos lados de la cara de la figura. A finales de 1942, Lam estaba trabajando en estrecha colaboración con la etnóloga y folclorista cubana Lydia Cabrera, quien le ayudó a familiarizarse con la cultura cubana. Cabrera llamó a esta pintura Anamu, en honor a una hierba utilizada por los practicantes de Palo Monte, una religión afrocubana del Congo. En sus primeras producciones artísticas es evidente la influencia del movimiento surrealista. Lam sintetiza sus emociones pintando personajes aislados, esquemáticos, enfrentados a la intensidad de la vida, la austeridad de la imagen se ve acentuada por la sobria utilización del color. Dentro del universo cubista y constructivista, Lam siguió una línea singular de gran claridad expresiva con un estilo muy sobrio.
Anamu es un óleo sobre lienzo producida en 1942 y forma parte de la colección permanente del Museo de arte contemporáneo de Chicago. Y esta obra, de inspiración surrealista nos inspira la narrativa de la escritora hondureña María Eugenia Ramos y concretamente su compilación de relatos Una cierta nostalgia.
Una cierta nostalgia de María Eugenia Ramos reúne once relatos en los que permean lo real y ordinario, los temas relacionados con lo urbano, lo cotidiano mezclados con lo fantástico como fórmula estética, además de la vigencia de sus temas y el buen manejo de lenguaje; narraciones de una fuerza expresiva que emana del aparente distanciamiento con que se cuentan las historias que, evitando la reiteración de patrones realistas, barajan las cartas de lo simbólico y alegórico, especialmente eficaces cuando se abordan temas feministas. María Eugenia Ramos tamiza la trama narrativa ofreciendo una perspectiva, desde sus vivencias personales y sensibilidad creadora, de los problemas sociales que nos aquejan a diario: la violencia de género, la corrupción y los abusos de los entes policiales y el acoso a la sociedad por parte de los mismos, el desolado paisaje de nuestra realidad decadente, el pesimismo ante una sociedad que no es nada más que el reflejo de sus males.
María Eugenia Ramos juega con el simbolismo de la oscuridad y la muerte como si de una mítica Moira se tratase, creando sucesivos escenarios que construyen una nueva realidad, una búsqueda, sea entre sueños, espejos u oscuridad. En la narrativa breve de María Eugenia, la oscuridad (o noche) no solo es física, sino sicológica y muy simbólica, pero siempre queda reflejada la posibilidad de encontrar una puerta entreabierta. No obstante, la noche es el personaje principal, y tiene más que un carácter; abarca directa o indirectamente todos los cuentos, los abriga literalmente. Hay un manto de penumbra en todos los cuentos, ya sea la acción de día o de noche.
Dos amantes criaturas del mar, con piernas humanas y cuerpos de pez, que han salido de él y han llegado a la playa, a tierra firme, pintados exactamente del mismo color de la roca, sobre la cual están sentados generan un efecto de conjunto escultórico de bronce, con tonos amarronados y verdosos. Parcialmente parecen estar petrificadas, en calidad de estatuas, aunque por otra parte las dota de movimiento mientras cantan al unísono, tal vez entonan una bella canción de aquellas que después los marineros cantarán en sus travesías, o quizás simplemente entonen felices una misma nota ensimismados y enamorados. Al fondo y a lo lejos, en el mar, un barco espectral, surca las olas.
Las maravillas de la naturaleza, obra de René Magritte, es un óleo sobre lienzo producida en 1953 y forma parte de la colección permanente del Museo de arte contemporáneo de Chicago. Y esta obra, de inspiración surrealista nos inspira la lectura Itinerarios bestiales del escritor guatemalteco Jonatan Rodas.
Itinerarios bestiales es un libro de 25 textos que transitan entre la microficción y cuento corto, escritos desde distintas partes del mundo. Jonatan decidió sacar al animal humano del centro para colocar animales no humanos y desde ahí, intentar, algunas veces desde la primera persona, otras desde la tercera persona, transitar la mirada y los mundos que habitamos.
El autor decide cuestionar la posición prometeísta de centralidad del animal humano y lo lleva a ocupar un papel secundario. Los animales no humanos ocupan la centralidad de casi todo el libro. El autor nos adentra en la mirada de Malvadoso, un perro callejero de espíritu libre, cuyos «límites eran marcados por el inicio y fin de la cuadra», nos habla de Terry o Campéon o Ulises, no importa, es un ser canino que deambula por las calles de cuatro caminos. El autor nos presenta el mundo de los gatos, esos seres que, si uno aprende a observar y ver, podemos llegar a acuerdos con ellos.
Las narrativas de Itinerarios bestiales se fueron construyendo conforme las vivencias del autor en diferentes lugares de México, Guatemala y otros países y en distintas fechas por más de 10 años. Itinerarios Bestiales se compone de varios relatos en su mayoría protagonizados por animales: perros, gatos principalmente, pero también un elefante, un colibrí y un tlacuache. También habla sobre seres humanos que, al igual que los animales, dan cuenta de sus trayectorias, de sus itinerarios para sorprenderse consigo mismos.
Una cajita de madera que guarda en su interior, figuras antropomórficas femeninas de terracota que nos recuerdan las piezas de un ajedrez. Las pequeñas figurillas, algunas individuales y otras conformando una escena, juegan con los roles sociales prescritos y las restricciones que enfrentan las mujeres durante el período de postguerra a través de su descripción de las complejidades de la feminidad como una verdad percibida. La práctica de Marisol demuestra una combinación dinámica de arte popular, dadá y surrealismo, ilustrando en última instancia una aguda visión psicológica de la vida contemporánea. Usando un conjunto de yesos, bloques de madera, talla de madera, dibujos, fotografía, pintura y piezas de ropa contemporánea, Marisol reconoce efectivamente sus discontinuidades físicas. Usando una técnica feminista, Marisol interrumpe los valores patriarcales de la sociedad a través de formas de mimetría. Ella imita y exagera los comportamientos del público popular. A través de una parodia de las mujeres, la moda y la televisión, intenta encender el cambio social. Sus piezas son descritas como una mezcla de pop, arte folk e influencias precolombinas.
Printer’s Box, obra de Marisol Escobar, es una escultura realizada en madera pintada, bronce, terracota y vidrio, en 1956 y forma parte de la colección permanente del Museo de arte contemporáneo de Chicago. Y esta obra, de inspiración surrealista nos inspira la lectura Itinerarios bestiales de la escritora salvadoreña Georgina Vanegas.
Él de la escritora salvadoreña Georgina Vanegas, nos permite imaginar, desde esta surrealista realidad centroamericana, cómo una mujer, en este caso salvadoreña pero aplicable a cualquier mujer centroamericana, vive la decepción de una relación de pareja cuyo final no es el que nos tiene acostumbrados el cine o las telenovelas. En esta obra, Georgina plantea una serie de relatos que va dibujando una relación que nos es conocida y, a su vez, nos es nueva; sus palabras nos hacen viajar a un mundo onírico, a uno de recuerdos en el que se funde la fantasía con la realidad, la vigilia con los sueños. La autora plantea un escenario narrativo onírico como si de un horizonte pictórico de Remedios Varo o Leonora Carrington se tratase. Porque la narrativa de Georgina es oníricamente demoledora. Georgina Vanegas utiliza la fantasía, los mitos y las imágenes oníricas para crear literatura, desde una perspectiva real aprisionada en una relación herida de muerte que en la que van aflorando sentimientos y emociones desde el rincón más íntimo de la escritora. Cada uno de los once relatos que dan forma a ÉL es tratado casi con un detalle escenográfico, permitiendo a la escritora experimentar con la creación de escenarios, colores y situaciones aparentemente cotidianas que no tienen referencia a una existencia realista. Georgina nos plantea unos escenarios narrativos maridados magistralmente con una serie de dibujos: un vitruviado hombre-colibrí, un universo de manos blancas y soles grises, un corazón en flor atrapado por unas manos o una humeante taza de café con rostro de mujer que nos abren a ese onirismo tan característico de las mentes inquietas, y por qué no, privilegiadas.
En la década de los 80, el artista puertorriqueño Rafael Ferrer, pasó de un largo período de conceptualismo y de minimalismo a una pintura más figurativa, coincidiendo con la apertura a este tipo de arte por parte de la crítica artística. Ejemplo de ello es la obra Joven Melquíades, en la que representa la figura de un joven con barba, sonriente, con la mano alzada a modo de saludo y cuyos trazos revelan la aún inspiración surrealista influenciada por el pintor cubano Wifredo Lam. La obra de Ferrer se basa en un lenguaje que refleja las múltiples etnias y experiencias culturales del paisaje caribeño. Desde la chapa corrugada hasta las bolsas de papel y la madera tradicional hasta las calabazas, la iconografía de Ferrer celebra la realidad brutal y mágica de un lugar sin fronteras fijas, un lugar de tránsito, intercambio y deseo, y mercancías y cuerpos que hablan de la precariedad de la economía caribeña. Como artista con una obra tan variada y colorida como sus fuentes de inspiración, la obra de Rafael Ferrer desafía la categorización y va más allá de los movimientos artísticos significativos del siglo XX: Dadaismo, surrealismo, expresionismo abstracto, performance, arte conceptual y pintura figurativa de gran formato.
Joven Melquíades, obra de Rafael Ferrer, es un óleo sobre lienzo, realizado en 1982 y forma parte de la colección permanente del Museo de arte contemporáneo de Chicago. Y esta obra nos inspira la lectura Constante huida del poeta y artista visual guatemalteco, Manuel Tzoc.
Con Constante huida: crimen de un corazón que no recuerdo y/o pronunciamientos del habla tartamuda nos sumergimos al delirio del metapoeta Manuel Tzoc y al desborde de imágenes que habitan su poética. Constante huida es una poesía desesperada que busca expresar al mundo y que nos llega desde las orillas de una Guatemala lacerada por la memoria histórica, personal, étnica, de género y deseo sexual. Una poesía que se resiste a ser poesía y se desparrama a través de múltiples formas de decir, cantar, gritar, sufrir. Su impudor es su genio. Un genio construido a fuerza de palabras que apenas si pueden imaginarse, decirse, repetirse. Manuel Tzoc estructura este intenso poemario en tres distintas partes para poder abordar los ejes identitarios que reflexionan su trabajo: lo indígena, lo homosexual, lo urbano y lo artístico, principalmente. La primera parte del libro, Pronunciamientos del hablar tartamuda, es una experimentación en su totalidad. Esta contiene once poemas que guardan una relación con su contexto urbano, símbolos y códigos. En la segunda parte del libro, Constante huida: crimen de un corazón que no recuerdo, el poeta asume una postura de victimario, ejerciendo la violencia no solo a él mismo sino hacia a los demás. Los poemas adoptan una nueva formalidad, manteniendo temas vivenciales y experiencias personales. Con los ocho poemas que conforman esta parte, Manuel nos ofrece una restauración emocional. En la tercera y última parte del libro, Poemas de domingos familiares /ORIGEN Y HERIDA/, podemos sentir el aliento del poeta. Aquí reúne algunos de sus más íntimos poemas, que giran en torno a su núcleo familiar y lesiones más dolorosas.
La artista norteamericana Annette Lemieux coloca objetos e imágenes en situaciones que son altamente estructuradas y memorables. En formatos tanto bidimensionales como tridimensionales, ella se apropia y recontextualiza ingeniosamente muebles, textos y fotografías rescatados de la historia, la cultura popular y los registros personales. Tal y como podemos apreciar en su escultura Above and Below. En ella podemos apreciar un antiguo soporte metálico de un globo terráqueo abraza una colección de dieciséis libros, asumiendo estos el lugar que le correspondería a la esfera terráquea. Lemieux trabaja a partir de un repertorio de objetos reales e imágenes de películas y libros con reproducciones de fotografías históricas de los años cuarenta y cincuenta, a los que llama su "paisaje". Su práctica refleja un profundo compromiso con el contenido y el proceso, incorporando análisis intelectuales de códigos sociales con énfasis en el contenido psicológico y emocional. Fundamentalmente interdisciplinario en contenido y forma, el trabajo de Lemieux es una exploración y explicación continua de nuestras construcciones culturales y cómo los objetos que reflejan el yo definen el yo dentro de la cultura.
Above and Below, obra de Annette Lemieux, es una escultura realizada en 1982 y forma parte de la colección permanente del Museo de arte contemporáneo de Chicago. Y esta obra nos inspira la lectura Biblioteca bizarra del escritor guatemalteco Eduardo Halfon.
Biblioteca bizarra de Eduardo Halfon es un delicioso texto escrito por un amante de los libros para otros bibliófilos. En él nos habla de bibliotecas raras, poco heterodoxas, propietarios de libros con filias y fobias fuera de lo común; librerías de viejo, librerías privadas, organizadas por colores, bibliotecas inexistentes (porque su dueño se desprendía de todos los libros que compraba) o monotemáticas. También nos habla de los desechados por una sociedad que no perdona los fracasos o las malas decisiones. Halfon cuenta el encuentro que mantuvo con un grupo de personas indigentes y drogodependientes en una biblioteca de un suburbio de Medellín en el marco de un festival literario celebrado en esta ciudad colombiana, y de las cuestiones, temores e inquietudes que le trasladaron durante el mismo.
Pasando la página de este album narrativo, nos relata la etapa de preparación antes del nacimiento de su hijo, yuxtaponiéndola con el trabajo de traducir poesía de William Carlos Williams; narra el modo en que vivió el escritor el embarazo y nacimiento de su primogénito, y los sentimientos que ese acontecimiento le propició. El autor nos comparte las impresiones que le causaba siendo niño la base francesa de submarinos Saint-Nazaire durante la II Guerra Mundial. Y nos evoca los recuerdos de su infancia como el terremoto de 1976 y donde comenta y lamenta muchos de los problemas de Guatemala que aún se hablan a baja voz, como los temas de la guerra de los años 80, el racismo hacia el indígena, y la descomunal diferencia entre clases. O el momento en que tuvo que abandonar Guatemala, su país natal, con diez años. Y en otro giro de sus recuerdos, nos relata que es mejor no andar hablando demasiado; narra en primera persona las amenazas anónimas que comenzó a recibir tras la publicación de su primer libro; y se hace valer como un gran reflejo de la sociedad guatemalteca y de la persecución por motivos ideológicos que todavía a día de hoy sigue existiendo en este país centroamericano.
El Museo de Arte Contemporáneo de Chicago, establecido en 1967, es uno de los más grandes de arte contemporáneo del mundo. Este fue creado como resultado de un encuentro de 30 críticos de arte, colecciones y vendedores de arte en la casa de la crítica de arte Doris Lane Butler en 1964, para discutir la idea de la creación de un museo de arte contemporáneo para complementar el Instituto de Arte de Chicago. El museo abrió sus puertas en el otoño de 1967 en un pequeño espacio que había sido utilizada por un tiempo como oficinas de la corporación Playboy.
La colección permanente del MCA incluye más de 2.500 obras de arte que abarcan medios y movimientos desde la década de 1920 hasta el presente. Aunque no están en exhibición permanente, las obras de la colección aparecen regularmente en nuestras numerosas exposiciones rotativas. Contiene ejemplos históricos de 1940 a 1970 del surrealismo, el arte pop, el minimalismo y el arte conceptual; exhibiciones notables del postmodernismo de los 1980s así como también pinturas contemporáneas, esculturas, fotografías, videos, instalaciones y medios relacionados. El museo también presenta danza, teatro, música y artes multidisciplinarios. El edificio es conocido por su escalinata característica que lleva a un piso elevado que tiene un atrio, con una vista directa a la ciudad y al Lago Michigan.
En Emociones entre líneas nos encanta el binomio arte y literatura. Desde hace tres temporadas iniciamos la saga de podcasts Narraciones en el museo en la que establecemos un paseo dual entre obras de arte y lecturas inspiradas, ya sea en los personajes retratados, escenarios representados o la vida de los artistas plásticos. En la saga de podcast Narraciones en el museo, pintores, poetas y narradores se unen en un escenario único y compartido, inspirados por las sensaciones que emanan entre pinceles y las emociones que surgen entre líneas. Dicha saga está compuesta, por el momento, por los podcasts ya emitidos MOMA, The Museum of Modern Art de Nueva York, Guggenheim Museum, Whitney Museum of American Art, The MET, El Museo Nacional de Arte Moderno “Carlos Mérida” de Guatemala, Narraciones en el museo: Remedios Varo y con los próximos por publicarse el Museo Nacional Tyssen-Bornemisza, The Art Institute of Chicago y Narraciones en el museo: Leonora Carrington. De igual forma los podcasts de Narraciones en el museo están hermanados con el podcast Las mujeres que leen son exitosas y la saga Arquitecturas narrativas, compuesta por los pods ya emitidos, , Leyendo a Edward Hopper y Leyendo a Efraín Recinos y el próximo por publicar Leyendo a Frida Kalho.
Si es de su interés escucharlos, nuestros pods están disponibles en las principales plataformas de podcasts entre ellas Apple Podcast, Spotify, Ivoox y en nuestros sitios webs emocionesentrelineas.org y labiblioteca.org
La curadora de Marilyn y Larry Fields, Carla Acevedo-Yates, dirige un recorrido en vídeo de Carolina Caycedo: From the Bottom of the River, un estudio de los últimos 10 años de la práctica del artista.
Fuentes consultadas:
Gipson, Amerie (2019). At MCA Chicago, Captivating Collection Show Celebrates Blackness Through American History. En: Art News (15, Octubre). Recuperado de: enlace
Castro, Héctor (2023). El Museo de Arte Moderno de la ciudad de Chicago, (MCA), la voz de una ciudad de arte. En: Revista 101 (27 de diciembre). Recuperado de: enlace
Museo de Arte Contemporáneo de Chicago (MCA), la voz de una ciudad de arte.En: Museumspedia. Recuperado de:enlace
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